Estaba sentado en mi futón/cama/mesa y todos los usos que éste futón puede tener, pensando sobre qué escribir pero no se me ocurría nada, asique no hice más que ponerme la 10, salí de su centro gravitatorio del sillón mágico y abrí el programita ese que sirve para reproducir toda la música que tengo en la pc. Al principio opté por escuchar un artista específico, pero después dejé que el random se apodere de la lista de reproducción y que me sorprenda.
Canciones pasaban y mi mente se iba cada vez más lejos, venía un pensamiento, de ahí algo quedaba y se volvía raíz de un nuevo pensamiento, que a su vez se convertía en raíz de un nuevo pensamiento, así quien sabe cuantas veces hasta que me di cuenta que me estaba yendo muy profundo, claro cada pensamiento era más complejo y perfecto que el anterior, tan lejos estaba que la música se escuchaba tan bajito que parecía venir desde afuera, como si tuviese un vecino con gustos musicales iguales a los míos.
Pensamientos raros eran los míos, yo no se si era yo que estaba en una meditación profunda o que algo de la letra de la canción se me quedaba en el cerebro resonando y me daba pie para delirar otros minutos más, cómo sea, todo de repente cambió -así cómo el random del programa- mis pensamientos se dieron vuelta, ¿Pero que caraj…? Pensé y claro venía escuchando temas completamente reflexivos y me salta una canción que entre mis amigos y yo, tiene historia; automáticamente: recuerdos, anécdotas, risas y hasta quien dice, lágrimas. WOW, ¿tanto en una canción? ¡Qué locura! Lo que hacen un par de instrumentos y un flaquito diciendo barbaridades, pero bueno, mi sonrisa era motivadora, me desfiguraba la cara, claro era NUESTRA canción asíque me tomé un segundo, esperé a que termine y dejé la mente enfriarse, cuando volvi -¿Por dónde iba?- era imposible, la canción seguía, había dejado un eco en mi cabeza, ¡qué poder!.
Era imposible remontar la novena atmósfera delirante por la que estaba pasando, la canción no me dejaba, tan jodido fue que no me quedó otra que, si música tenía en mi cabeza, de música pensar…
Cuántas melodías, voces, instrumentos y combinaciones que hay, son infinitas y estoy seguro que para cada una, por lo menos alguien debe tener un pensamiento alojado, todos, incluso vos que estás leyendo esto anda a saber por qué, tenés esa cancioncita que te trae esos recuerdos, que manipula tu humor y te puede hacer sentir la persona más feliz cómo la mas emo del mundo, y si ¿qué le vamos a hacer? Es el poder de la música, mejor rendite ante ella, es más fuerte.
Canciones pasaban y mi mente se iba cada vez más lejos, venía un pensamiento, de ahí algo quedaba y se volvía raíz de un nuevo pensamiento, que a su vez se convertía en raíz de un nuevo pensamiento, así quien sabe cuantas veces hasta que me di cuenta que me estaba yendo muy profundo, claro cada pensamiento era más complejo y perfecto que el anterior, tan lejos estaba que la música se escuchaba tan bajito que parecía venir desde afuera, como si tuviese un vecino con gustos musicales iguales a los míos.
Pensamientos raros eran los míos, yo no se si era yo que estaba en una meditación profunda o que algo de la letra de la canción se me quedaba en el cerebro resonando y me daba pie para delirar otros minutos más, cómo sea, todo de repente cambió -así cómo el random del programa- mis pensamientos se dieron vuelta, ¿Pero que caraj…? Pensé y claro venía escuchando temas completamente reflexivos y me salta una canción que entre mis amigos y yo, tiene historia; automáticamente: recuerdos, anécdotas, risas y hasta quien dice, lágrimas. WOW, ¿tanto en una canción? ¡Qué locura! Lo que hacen un par de instrumentos y un flaquito diciendo barbaridades, pero bueno, mi sonrisa era motivadora, me desfiguraba la cara, claro era NUESTRA canción asíque me tomé un segundo, esperé a que termine y dejé la mente enfriarse, cuando volvi -¿Por dónde iba?- era imposible, la canción seguía, había dejado un eco en mi cabeza, ¡qué poder!.
Era imposible remontar la novena atmósfera delirante por la que estaba pasando, la canción no me dejaba, tan jodido fue que no me quedó otra que, si música tenía en mi cabeza, de música pensar…
Cuántas melodías, voces, instrumentos y combinaciones que hay, son infinitas y estoy seguro que para cada una, por lo menos alguien debe tener un pensamiento alojado, todos, incluso vos que estás leyendo esto anda a saber por qué, tenés esa cancioncita que te trae esos recuerdos, que manipula tu humor y te puede hacer sentir la persona más feliz cómo la mas emo del mundo, y si ¿qué le vamos a hacer? Es el poder de la música, mejor rendite ante ella, es más fuerte.

Soy una persona que no puede vivir sin música, los silencios me molestan, para mí, si hay silencio, hay problemas, lo mismo me pasa con la seriedad, cuando hay que hablar en serio, algo no anda bien, pero dejemos la seriedad para otro post, sigamos con la música que es la responsable de esto, al menos hoy. Y si, tan amante soy de la música que puedo escuchar prácticamente todo, y por más que no comparta algunas cosas reconozco lo que es bueno y lo que es, a mi criterio, malo. Pero hoy no vengo a hablar de la teoría de la música, para eso que hablen los que saben yo hoy quiero hablar del valor afectivo que le damos a ella y cómo ella nos lo devuelve con una nueva y distinta canción; porque si, las hay, canciones que son malísimas, canciones que no merecen ni ser escuchadas, pero son por eso mismo que las recordamos, porque algo nos traen a la cabeza, ¿Quién no tiene una cumbiancha o reggaetoncito que si lo escucha en la mitad de la noche, con par de tragos encima, lo baila y lo dibuja feliz de la vida? Yo por suerte, en ésta bolsa si entro, más de una vez estuve con ganas de irme del boliche, bar lo que sea, hasta que sonó esa canción sexópata, vino el insoportable de mi mejor amigo, me abrazó y me dijo “¡éste es nuestro tema, vamos a romperla!” y efectivamente, así me pasó, porque el mundo a nuestro alrededor desapareció junto con todo ese mal humor que tenía antes de escuchar los bajos saltar y a un latino decir palabras mal dichas con L en vez de R…
Y cómo hay esas pseudo-canciones que se escuchan en los boliches, también hay rocks, esos bien polentas y heavies, baladas, reggaes que nos bajan los humos* y hasta folklores que se apoderan de nuestras emociones; porque es ella, la música, la que aloja más que perfección en sus acordes, guarda recuerdos, emociones y actitudes; que con tan pocos segundos que tardamos en reconocerla puede darnos vuelta cómo un panqueque y hacernos hacer cosas totalmente fuera de serie y desubicadas, pero mi querida gente, no se sientan mal, están siendo atrapados por quizás, quien dice, uno de los pilares de muchas de sus vidas, por lo menos de la mía.
Y ya para irme despidiendo porque podría estar hablando días de ella, te quiero dar un consejo, a vos que la música te va y te viene, que en tu reproductor la tenés así nomas, toda mezclada librada al azar y al desorden, tomate un momento para dedicárselo únicamente a ella, abrí tu cabeza, no todo es reggaetón, cumbia y lo que suena en la televisión, escucha algo que te recomienden dale bola, interesate y vas a ver como vas a tomarte las cosas de otra manera, porque querido desconocido/conocido o hasta familiar, la música transforma a la gente, a mi me transformó y me abrió miles de puertas y me dio centenares de amistades, porque fijate que cuando no sepas de qué hablar, siempre ésta señorita te va a dar para romper ese ensordecedor silencio.
Ahora si, ya di mi postura sobre la música, ya te di mi consejo y ya sabés de lo que la música es capaz, muchas cosas me quedan por decir, pero no es el momento, espero haberte ayudado en algo y que mi texto no te haya sido muy pesado.
Me despido desde los cosmos infinitos, un delirante extravagante,
Irante.-
Cómo de costumbre, una canción debería a recomendar, pero cómo el tema de hoy fue la música quiero que escuches esa canción que tanto te motiva y tantos flashes te trae yo personalmente, me voy a escuchar la banda liverpoolense que tan genios son (The Beatles, ignorante).
*No hablo de los humos divertidos, hablo del humor, a mi el reggae me causa eso, me baja un cambio y me deja meditativo, pero también me puede motivar y MUCHO.
Y cómo hay esas pseudo-canciones que se escuchan en los boliches, también hay rocks, esos bien polentas y heavies, baladas, reggaes que nos bajan los humos* y hasta folklores que se apoderan de nuestras emociones; porque es ella, la música, la que aloja más que perfección en sus acordes, guarda recuerdos, emociones y actitudes; que con tan pocos segundos que tardamos en reconocerla puede darnos vuelta cómo un panqueque y hacernos hacer cosas totalmente fuera de serie y desubicadas, pero mi querida gente, no se sientan mal, están siendo atrapados por quizás, quien dice, uno de los pilares de muchas de sus vidas, por lo menos de la mía.
Y ya para irme despidiendo porque podría estar hablando días de ella, te quiero dar un consejo, a vos que la música te va y te viene, que en tu reproductor la tenés así nomas, toda mezclada librada al azar y al desorden, tomate un momento para dedicárselo únicamente a ella, abrí tu cabeza, no todo es reggaetón, cumbia y lo que suena en la televisión, escucha algo que te recomienden dale bola, interesate y vas a ver como vas a tomarte las cosas de otra manera, porque querido desconocido/conocido o hasta familiar, la música transforma a la gente, a mi me transformó y me abrió miles de puertas y me dio centenares de amistades, porque fijate que cuando no sepas de qué hablar, siempre ésta señorita te va a dar para romper ese ensordecedor silencio.
Ahora si, ya di mi postura sobre la música, ya te di mi consejo y ya sabés de lo que la música es capaz, muchas cosas me quedan por decir, pero no es el momento, espero haberte ayudado en algo y que mi texto no te haya sido muy pesado.
Me despido desde los cosmos infinitos, un delirante extravagante,
Irante.-
Cómo de costumbre, una canción debería a recomendar, pero cómo el tema de hoy fue la música quiero que escuches esa canción que tanto te motiva y tantos flashes te trae yo personalmente, me voy a escuchar la banda liverpoolense que tan genios son (The Beatles, ignorante).
*No hablo de los humos divertidos, hablo del humor, a mi el reggae me causa eso, me baja un cambio y me deja meditativo, pero también me puede motivar y MUCHO.
Irante querido!!!Hace rato ya que no te leia!Abrazo.
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