Silencio.

Supongo que ya lo habré mencionado antes pero yo soy de esos tipos que los silencios lo incomodan. No estoy hablando de sólo los silencios incómodos, hablo de todos los silencios, hay algunos que te perforan la cabeza.


Yo soy de esos que cuando hay silencios tiran jodas, chistes malísimos o pone música. No sé porque, pero para mí, que haya silencio es que algo anda mal. Algunos deben pensar de que esto está mal, que a veces hay que agachar la cabeza y hacer silencio, para mi no. Para mi nunca hay que callar, para mi tenés que aceptar las cosas y sobrellevarlas. Como cuando te mandás una cagada y te están puteando al respecto, ¡No te calles! Pero tampoco defiendas lo indefendible, pedí perdón, báncate la cagada, pero no calles.


Dicen que el que calla otorga, pero yo prefiero confirmar lo que otorgo, si siento algo por vos, prefiero decírtelo y que lo sepas bien, no que lo estipules. Y te hablo a vos, seas quien seas, porque a mi me gusta hablar, mucho más me gusta escuchar. Puedo pasar minutos, horas, días escuchando a la gente hablar, obvio, déjenme dar mi punto de vista, no puedo estar callado mucho tiempo, eso lo saben los que me conocen, pero oír es buenísimo, es sano.


El silencio es un arma que creó Dios para sentenciar momentos, momentos difíciles en los que los cobardes prefieren callar y esperar que el otro haga todo. A veces hubo que callar para morir, pero con morir no alcanza, podrán morir miles atrás de un ideal, pero el ideal no va a morir. El silencio es eso que cuando todo está mal lo empeora y sabotea lo que todo está bien, es por eso que siento yo que no hay que callar, si bien moleste y canse, el silencio duele más, mucho más. A mi me aterra.


Es por eso que no callé, hoy hablé y dije lo que pienso sobre el silencio, un arma de masiva destrucción moral, si bien parezco un ególatra, muchas veces callé y creo estar arrepentido de todas y cada una esas veces. Y vos, que estás ahí, no calles, que todos sepan lo que pensas, pero no seas tan gil de cerrarte en tu voz, deja que los demás también hablen. Porque el silencio rompe y sólo lo puede armar la palabra. Hasta acá llegué. No digo más, por que quiero escuchar a los demás.




Con muchas más palabras para decir, me despido, desde un mundo a la vuelta de tu casa,
Irante.-


Dificil es recomendar una canción hablando del silencio, pero sino, cuando leas, vas a leer y a menos que leas en voz alta, va a ser en silencio. Para romperlo: The rain song – Led Zeppelin.

0 mogolicos que comentaron:

Publicar un comentario