Encerrado en el Limbo.


Grité lo más fuerte que pude, nadie me escuchaba, ni siquiera había eco. Grité y grité, no había respuesta alguna.
No había absolutamente nada en kilómetros a la redonda, no había casas, árboles, ni siquiera sé dónde estaba parado.
Tenía que tomar la difícil decisión de elegir para dónde ir, pero ¿dónde estaría la salida más cercana? Qué difícil. No estaba seguro de cómo había llegado hasta ahí, tampoco sé el propósito. Yo estaba ahí, pero no se dónde.
No me quedaba voz, los gritos de ayuda me la habían robado. Pensar me volvía loco, me aturdía. No tenía sed, no tenía hambre ni sueño. El clima era cálido, desnudo como estaba, estaba bien, no hacía falta abrigo.
No me quise dar por vencido, así que caminé, caminé y no paré de caminar, pero no aparecía nada, todo seguía blanco. Creo que estuve caminando por días, ahí no había noche ni día, pero el tiempo estaba pasando. Finalmente me rendí, cerré los ojos, me acosté para descansar y más tarde seguir o quizás despertar de un mal sueño, como sea, quise dormir.
Habré dormido diez minutos, o diez horas o diez días, ¿cómo iba yo a saber? Cuando finalmente abrí los ojos, todo seguía blanco, nadie me escuchaba y seguía encerrado en ese lugar, tan sólo, tan vulnerable, al borde de la locura.

Irante.
Sweet Disposition - The Temper Trap.

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